
Cada medianoche, en la mansión de la familia Flint suele merodear una figura extraña con forma de ataúd. ¿Será algún esbirro de la noche eterna o algún siervo de la luna muerta? Quizás no sea más que el rastro que ha dejado el pequeño resentimiento de una ayudante que se ha visto obligada a trabajar horas extra.