
Adiós al destino del pasado, adiós a la infancia que se desvaneció en un instante, adiós a los abrazos de mi padre y a la sonrisa de mi madre, adiós a las garras y las rayas, adiós a las montañas inmutables y a las nubes pasajeras, adiós a los maestros y los viejos amigos, adiós a mí, adiós a mí. Siempre y cuando el mundo recuerde que tiempo atrás rugí con valentía.