
Un amplificador personalizado muy polivalente fabricado a partir de neumáticos de moto. Se caracteriza por su velocidad vertiginosa, su poder de perforación implacable, su robusta defensa, un sorprendentemente bajo consumo de energía y su apariencia imponente. Se dice que, al principio, tan solo era un juguete que fabricó Papichulo para que César jugara, pero César siempre acababa haciéndolo trizas. Por este motivo, Papichulo lo fortaleció y lo modificó más de cien veces en total a lo largo de varios años. El resultado fue esta creación de calidad suprema que se puede usar como arma, escudo, rueda e, incluso, fuente de luz.